sábado, 12 de junio de 2010

Hoy día


Hoy,

hoy día,

la intoxicada mirada rojiza,

sangrienta

y enviciada entre cenizas,

grita su verdad..

hoy,

hoy día,

el fin de los tiempos llegó

a plasmar

su sello endemoniado

en el universo,

atravesando las barreras

de aquellas nubes

que protegían

este infierno terrenal,

dos mil

lágrimas malditas

de los desastres enloquecedores

y la rabia incómoda

de los dioses

del Olimpo,

el prepucio del mundo

ya se rompió

y entra

el fuerte viento andrajoso

con pecados inimaginables

que perturban

el pensamiento,

los recuerdos

y las malditas noches

junto a la compañía

de una falsa luz lejana

llena de virtudes engañosas.

Hoy,

hoy día,

los demonios

desataron su furia

contra la madre naturaleza,

hoy,

hoy día,

un incendio

en medio de penumbras,

va convirtiendo en cenizas las hojas,

el fruto

del vientre

de este mundo

va agonizando,

delira con suspicacia

entre el sonido aturdido del silencio

y su cólera convulsiva,

arrastra su manto roto

en busca

de un atrofiado

cuerpo de almas desorientadas

que busquen paz..

paz..

como el silencio en el día de hoy,

como el día de hoy en el silencio,

la mirada del fénix

de alas rotas,

no parpadea,

no puede volar,

no enciende las alas..

agoniza..

agoniza..

agoniza

y pierde el control,

está cansado de su desgracia,

le llega al pincho,

toma la píldora del cambio..

la toma..

la toma..

la tomó,

¿será otro?

Sí, lo será,

hoy,

hoy día,

su alma se petrifica

y junto a su alma sus sueños,

sus deseos

y no observará más

su alrededor endemoniado,

quedará ciego,

hoy,

hoy día

y

siempre..

2 comentarios:

  1. Ya compruebo la intensidad del fuego Sagitariano. Intensidad, es tu clave, te lo dice una anciana flecha que lo reconoce. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Manuel ...
    lindas palavras ...
    ótimo blog, ótimos escritos ....
    bjos

    ResponderEliminar